miércoles, 27 de junio de 2012

viernes, 25 de mayo de 2012

GRANOLA


El destino no deja nada librado al azar.



Empezaba el día en la casa de los Euliptos. Don Eulipto, sentado en su sillita junto a la calle, esperaba que su mujer lo llame a desayunar. Esto pasaba todas las mañanas. Don Eulipto salía a escuchar el sonido de las olas que rompían montaña abajo mientras saboreaba el aroma de los huevos revueltos de la Doña. Los primeros rayos del sol comenzaban a asomarse. La mujer llamaba y ambos entraban a desayunar a la sala; encendían una pequeña radio que colgaba de una de las sillas de madera y se acomodaban junto a ella. El olor a café, las nuevas noticias, los nuevos rayos del sol. Habitualmente, ella casi no escuchaba la radio, ya que se ocupaba de atender a su marido. Pero ese día, había un grito de “ATENCIÓN” que erizaba los pelos de ambos. Se quedaron en silencio y subieron la radio para escuchar mejor el comunicado:
“¡ATENCIÓN, ATENCIÓN!. Atención a toda la costa Pacífica de Centroamérica, un Tsunami de 40 pies de altura se aproxima a impactar en las costas de Panamá, Costa Rica y Nicaragua. Por favor, evacuar todos los asentamientos afectados escapando en dirección al Atlántico o a la montaña más alta que encuentren. Repito: ¡ATENCIÓN, ATENCIÓN! …”
La noticia sonaba una y otra vez y el grito de “ATENCIÓN” sonaba cada vez más fuerte y aterrador.
Se quedaron mirando en silencio. Desde los Tsunamis de los últimos años, los gobiernos tienen un plan de evacuación, y sobre todo los países del Caribe. Lo que realmente los aterraba era tener que despertar a sus hijos con esta noticia. La pequeña Cindy de trece años no era tanto problema como Tom, de veintitrés, que se trasladaba con muletas hace dos años, cuando perdió la movilidad de su pierna izquierda. En ese entonces, no pudieron comprar una silla de ruedas, así que improvisaron unas muletas con algunas ramas.
El escape tenía que ser urgente, ya que no tenían auto para bajar la montaña y con Tom sería mucho más lento.
A Tom, desde pequeño le gustaba mucho el mar. A los cinco años, su padre le regaló su primera tabla, hecha con sus manos, para que pueda barrenar las olas que tanto le fascinaban. Tal era su entusiasmo que a los nueve ya había hecho su propia tabla, un poco más larga para agarrar olas más grandes. Al chico le tocó trabajar desde los doce, y hacía sus tiempos libres para meterse al agua . Sus padres lo regañaban por que no era muy estudioso, pero él se limitaba a cumplir con la calificación justa. Cuando cumplió catorce, entró a trabajar en el local de Surf del pueblo que estaba debajo de su casa. Ahí aprendió a armar todo tipo de tablas, longboards bien grandes, tablas con cola de pescado, tablas para chicos ,y de todos los tamaños y gustos que los clientes le pidieran. A los quince dejó el colegio y sus padres se pusieron muy furiosos. Y a Tom no le gustaba volver a la casa por que terminaban discutiendo, así que se pasaba todo el día entre el local de Surf y el mar. A los diecisiete ya tenía su propia colección de tablas con todos
los tamaños. A los diecinueve ya era uno de los mejores Surfers del pueblo y ganaba su plata como instructor. Ganaba su plata y sus mujeres, pero las dos le duraban solo una noche. Viajaba con su grupo de amigos buscando las mejores olas por todo el continente en una vieja camioneta que compraron entre todos. Y a los veintiuno, se cruzó por su camino un coral en las costas de Ecuador que le abrió la pierna izquierda tras haber chocado su tabla contra una roca. Lo sacaron del agua lo antes posible. Estaba muy aturdido y perdiendo mucha sangre. El coral le cortó al medio todo el gemelo y los ligamentos.
De ahí en más, Tom se dedicó a atender el local detrás del mostrador, y sólo la mitad de la semana. Y ya no hizo más tablas excepto una, que la retoca todos los días con el sueño de volver a montar.

El día del Tsunami, Don Eulipto lo despertó exaltado: “Vamos Tom, tenemos que salir de la casa.” El joven se levantó rápidamente al ver a su padre a los gritos de un lado a otro, recogiendo cosas de los armarios, tirando cajones al piso y dando órdenes a su familia. Tom fue de a saltitos hasta la sala y ahí se detuvo a escuchar la noticia junto a su hermana, que no llegaba a comprender lo que pasaba. Don Eulipto tenía un plan: había considerado bajar hacia el pueblo y huir en el auto de algún vecino, pero tardarían mucho en bajar cargado de cosas todo ese trayecto, así que había resuelto por ir cuesta arriba de la montaña, a un refugio de un amigo, que ahí llegarían más rápido. Su principal miedo era aproximarse a la ola. Terminó de empacar, más de lo indispensable, y dio la orden de salir de la casa y dejar todo herméticamente cerrado. Él fue el último en salir. Cerró la puerta con llave, miró a su mujer y arrancó camino, pero su hija lo detuvo y le dijo que faltaba Tom.
Los padres se detuvieron y la Doña salió corriendo hacia la casa. Pero Tom no estaba ahí. Ni él ni su tabla.
La madre salió corriendo por el camino hacia el pueblo. El padre corrió detrás, dejando a Cindy la orden de ir cuesta arriba sin detenerse. Corrieron lo más rápido que pudieron. Aunque tenían más de sesenta años, sabían que podían alcanzar a su hijo en muletas y cargando una tabla. Pero Tom también lo sabía. Así que cuando oyó a sus padres acercarse, se escondió entre los arbustos al costado del camino y los dejó pasar.
Los padres siguieron en su búsqueda, pero mientras se acercaban al pueblo, la Doña levantó la vista y le señaló con el dedo a su esposo apuntando al mar. Ya se veía desde ahí la inmensa ola en el horizonte. Faltaban unos quinientos metros para la costa, pero Don Eulipto sabía que seguir bajando les traería la muerte. Abrazó bien fuerte a su mujer, que no comprendía lo que hacía, y la empezó a jalar cuesta arriba. Los gritos y la resistencia de la señora lograron detenerlo al principio, pero ella también sabía qué era lo mejor. Después de todo, era la decisión de su hijo. Y entre llantos, decidieron volver lo antes posible.
Mientras esto pasaba, Tom los escuchaba detrás de los arbustos. Los vio alejarse, y con gran esfuerzo volvió a tomar la tabla junto a una de sus muletas y siguió bajando. Mientras pensaba en ese camino a la playa que tantas veces había
hecho, que conocía de memoria y que podía ser la última vez que lo recorriera. Llegó a la calle principal del pueblo, paralela a la costa. Por arriba de los árboles se veía la gran ola tapando el horizonte. Se apresuró a cruzar la calle sin siquiera mirar el negocio donde trabajaba. Se metió entre los árboles y salió a la playa.
Las olas que venían eran inmensas; y detrás, el Tsunami. Dejó sus muletas en la arena y se ató el grill a su pie izquierdo, como siempre, a pesar que estuviese dormido. Fue saltando hasta la orilla, tiró la tabla sobre el agua, se acostó sobre ella y empezó a remar hacia dentro. Pasar las primeras olas no fue problema para Tom, él había montado más grandes en su vida. Entró al mar pasando las olas por debajo, como un pato. Una tras otra, llegaban sin respiro. Remó y remó, hasta que encontró un lugar más calmo para sentarse en su tabla a descansar un momento. Se sentó ayudado con sus manos. Las olas ya no rompían en esa profundidad, sólo lo levantaban. Entonces nadó más adentro, con la mirada fija en el Tsunami. Remó con todas sus fuerzas, brazada tras brazada. La ola cada vez era más grande. Él la veía inmensa. A unos cien metros, se detuvo a esperarla, cara al horizonte, ese que ahora delineaba el Tsunami, y de espaldas al sol. Sabía que no rompería al nivel donde estaba. Y ya quieto esperando, el tiempo se le hizo eterno. Pensaba en sus padres, y le pedía a Dios que los salvara. Pensaba en sus amigos, que seguro estarían en el agua como él. Y fue la primera vez que pudo sentir la comodidad de su tabla nueva, la que había trabajado todos los días durante los últimos dos años. Le había quedado perfecta para la ocasión, por que la había hecho mucho más grande y estable para algún día montarla con el equilibrio de un pie.
Y la ola llegó, pero no había roto aún. Lo levantó a alturas impensadas. Tanto que vio al pueblo por encima de los árboles, vio la montaña, y el camino. Era una vista hermosa. Y lo volvió a bajar. La ola siguió hasta chocar con la costa. Y como toda serie de olas, esperó a que llegue la segunda, y esta lo levantó más alto todavía, y llegó a ver su casa, o creyó verla, y ver a su familia corriendo por la montaña. Y lo alivió pensar que estaban tan altos. Y la segunda ola pasó, pero esta vez el mar no bajó tanto, sino que inmediatamente vino la tercera. Pero esta ya venía rompiendo con espuma en la punta y se paraba en forma curva succionando a Tom, que se dejó llevar. La ola se levantó para romper y empezó a caer. Tom entró a la pared del Tsunami, y ,como en los viejos tiempos, se levantó y se puso de pie sobre su pierna derecha mientras la punta de la ola caía sobre él.

miércoles, 23 de mayo de 2012

VIDEO POPULAR 1

Les dejo un video que hicimos con los chicos del Colegio Fe y Alegria, del barrio Popular 1de Medellin.
Se presento a una convocatoria del Museo de Arte Moderno de Medellin por el dia internacional de los museos.

Espero que lo difruten.




Me tarde un poco en actualizar el blog, como un anio, pero en estos dias vuelvo a subir unos cuentos nuevos.

(En esta computadora no se donde esta ni la tilde ni la enie)

Saludos!


Ahhh, el video esta en este link :   http://vimeo.com/42156317





lunes, 26 de diciembre de 2011

PROXIMAMENTE

En este año nuevo, empieza el 2012 para el blog, y nuevos viajes, nuevos cuentos, otras poesías e historias varias.

Espero que me acompañen. Este año va ser un año de varios destinos.

Saludos!

domingo, 2 de octubre de 2011

Nueva publicación

Hola gente hermosa y no tan hermosa que entra al blog.

Como cada trece días, hay una nueva edición del periódico on line con uno de mis cuentos.

Esta vez un monólogo de "Pequeños sentimientos cotidianos"

Si visitas el blog, seguro que ya lo leíste, pero pasate a dar una vuelta a conocer la página.

Les dejo el link para entrar

www.wix.com/periocidio/eldesconocido




Saludos!




domingo, 25 de septiembre de 2011

MÚSICA UNIVERSAL


Una melodía no cambia el mundo,
pero hace mucho para un segundo.
Una melodía sólo es un recurso,
pero de lo más profundo de los músicos.

Un instrumento tiene fuerza
te empuja o te golpea 
con sus ondas dispersas
provocando que te muevas.

La música está, préstale atención.
La base de percusión la hace tu corazón.

Pienso en cosas qué transmitirte,
pero no es fácil como dicen
yo quiero que imagines
sin imágenes que mires.        

Exteriorizando mi arte
no sé qué pasará,
el vecino vendrá a quejarse
o el perro se sentará a escuchar.

Escucha la música que hay en todo lugar.
La electrónica es sentir el sonido de la ciudad.

El viento canta del cielo,
volando las hojas en su andar.
La alarma del estacionamiento
como un dj lo acompañará.

Mientras el mar se expresa
con un fondo de Dub,
la percusión de un volcán
hace los pájaros cantar.

La música está, préstale atención.
La base de percusión la hace tu corazón.

Trata de aislarte y escuchar
sólo el ritmo de tu lugar,
que el sonido de tu pecho
lleva esa velocidad.

Y me pongo a tocar.
Sin mentir a mi sentir.
Lo que sale de mí
que se note que es verdad.


Juega al bajar las escaleras.
Tus pies golpean y golpean.
Combínalo con chasquidos
para que oigan los vecinos.

Y cada tanto para,
detente y escucha.
Disfruta del silencio,
lo más difícil de encontrar. 

lunes, 12 de septiembre de 2011

UNA POESÍA (o una canción)

He vuelto a mi ciudad querida de Buenos Aires. 

Cada día está más linda, cada día está más cara.

Es divertido irse de vacaciones a su ciudad. No es divertido tener que trabajar en sus vacaciones, pero buen, mientras que les escribo de acá, en Medellín siguen publicando mis escritos.

En esta edición del Periódico On Line El desconocido, les traigo una de las primeras poesías que escribí: "Música Universal"

Espero que les guste. Les dejo el link para que ingresen. 



Saludos!




domingo, 4 de septiembre de 2011

La nueva expo

Les dejo una muestra gratis del montaje en La Tienda Multicreativa, como para que se antojen.

Pasen y vean. Ya les subiré más.

Cr 37, N 10 - 24, Medellín-Colombia


Saludos!




jueves, 1 de septiembre de 2011

Exposición Boutique El Solar


El 3 de septiembre, osea este sábado, El Solar inaugura su tienda en la Tienda Multicreativa, en el Barrio del Poblado, Medellín, Cr 37 N10 - 24

Con una exposición de cuentos mía, las poesías de Leo Arango, las pinturas y camisetas de El Relajado, y bijouterie de Roxi Henao y Luisa López, más los collages de reciclaje de El Caballero de Alexis López, la música de Dj Kmkz + la mezcla de videos de Vj Cronus + vj Lup , los performances escénicos de Julián Jimenez, Sebas Arango y Michelle Zapata;  y La capilla Records en vivo.


Una Expo del 3 de septiembre al 16, con una fiesta el 9 donde van a estar todas las presentaciones.

Más info en facebook/comunidadelsolar

Entrada gratuita.

Los esperamos!



jueves, 25 de agosto de 2011

EMISIÓN EN RADIO

Hoy, desde las 8 pm colombianas, o 10 pm argentinas, podrán escuchar los cuentos por radio desde la emisora de la radio de la Universidad Nacional en 100.4 fm o por internet en

http://www.unradio.unal.edu.co/nc/en-linea/medellin.html

Alguna poesía, un rato de literatura y un montón de pelotudeses.

Saludos!

lunes, 22 de agosto de 2011

LOS CUENTOS EN RADIO

Este jueves, sale una entrevista que me hicieron para la radio de la Universidad Nacional de Colombia.

Jueves, 20 hs, un programa de literatura, hablando un poco de la ficción, leyendo unos cuentos, poesía  y promocionando la nueva muestra que voy a tener con El Solar.

En estos días les subo el link para que lo escuchen en vivo o la entrevista.

Saludos!



sábado, 20 de agosto de 2011

UN DIBUJITO

Hoy les dejo el último de los muros que estamos tirando con El Solar.

Esto es una campaña de varios murales con las canecas de separación de residuos.

En estos días, les muestro los otros.

Saludos!


lunes, 15 de agosto de 2011

EL CANILLITA ZEZIOZO

¡¡¡EXzTRA!!! ¡¡¡UNA NUEVA EDIZIÓN VEZPERTINA!!!

Llegó la terzera publicazión de los cuentoz en el periódico digital El desconocido de Vernópolis.

¡¡¡ZALE!!!    ¡¡¡ Exztra!!!

Para la cartera de la dama y el bolzillo del caballero, un pequeño cuentito para que ze lleven a zu caza, a zuz hijos o zu espoza, o lo quieran para un regalo.

Ezte mez, "Un Zol mañanero" de Matíaz Bombini.

¡¡¡Zaleeee!!!!   ¡¡¡EXzTRAAA!!! ¡UN ZOOOLLL!

Zi, zi, zi, muchachozz, zi, ¡UN ZOOOL!

Zaaaleee, zale,


en:


ww.wix.com/periocidio/eldescon​ocido






A colaborazión.

¡EXzTRA!




martes, 2 de agosto de 2011

UN POCO DE SENTIMIENTOS COTIDIANOS


A veces pienso que pienso demasiado.


Me siento. Me siento porque siempre es mejor pensar sentado. No sea cosa que venga una idea tan grande que me derribe. Uno lee mejor sentado también. Y piensa mejor sentado eso que lee. Es mejor pensar sentado, y es fácil de comprobar.

Ahora estoy parado; escribiendo parado.







Y sólo pienso en sentarme, para seguir pensando.


Y me vuelvo a sentar. Me siento por que es mejor pensar sentado, como dije antes. Aunque uno no puede dejar de pensar, ni estando parado. Pero sentado uno ya se olvida de su cuerpo, de esa tensión en las piernas, de ese vértigo del equilibrio. Pero uno no puede dejar de pensar, ni parado,  ni sentado, ni acostado, ni caminando con las manos. Y ahora, sentado, ya no tengo tanto en qué pensar. O sí, muchas otras cosas. Tantas que no quiero detenerme en ninguna, porque quiero tener la mente en blanco, aunque sea por un instante.

Voy a dejar de escribir por un momento.








Centro mi mirada en un punto fijo. Frunzo el ceño y apunto mi entrecejo en V a donde miro. Me concentro. Abstraigo el objeto que veo, ya no me importa. Sólo me concentro en ese punto fijo, que podría ser cualquiera. Miro con fuerza, como esforzándome a tirar rayos por los ojos. Ya no existe nada más que ese punto. Y sigo mirando, en silencio. Pero pestañeo.

Pestañeo y mi objeto desaparece por un momento. Sigo mirando, quiero llegar a la mente en blanco. Pero pestañeo. Me doy cuenta que no puedo dejar de hacerlo. Me esfuerzo pero los ojos se niegan. Se secan. Yo aguanto el pestañear. Se secan, y puedo sentir el aire del ambiente. Ya estoy por ponerme a llorar. Mis párpados titilan de la necesidad. Y pestañeo nuevamente. Y me alivio.

Y ahora que pienso en pestañear, lo estoy haciendo cada vez más rápido. No puedo parar, se ve como en una discoteca. Puedo cantar y pestañear al compás. Pero basta. Y vuelvo a no pestañear, cansado de tanto hacerlo. Me cansé los párpados de pestañear. Ya no quiero hacerlo. Me había olvidado de sentir el viento en los ojos, ese ardor tan horrible. Quiero llorar y no tengo ni una emoción. Y vuelvo a pestañear. Y tengo que encontrar algo que me haga pensar en otra cosa. Nunca voy a dejar de pensar en pestañear con los ojos a punto de llorar. No puedo dejar de pestañear. Es como respirar.

Respirar. Sí, respirar.

Respirar… El suave movimiento de inhalar y exhalar, que tan molesto es cuando uno se acuerda de respirar. Ahora me cuesta seguir escribiendo, pensando en cuándo inhalo y cuándo exhalo. Escribo unas palabras entre cada movimiento, pero soy muy consciente de cuándo respiro. Y esto no puedo detenerlo como el pestañeo. Sólo respiro. Todo el tiempo respiro. ¿Por qué, si pienso en respirar, el  cuerpo no lo continúa haciendo solo? Si no puedo dejar de respirar, tengo que dejar de pensar en hacerlo. Y respiro cada vez más profundo. Siento como mi pecho se infla y se desinfla con cada aire. Siento hasta un pelo de la nariz que vibra al sonido del soplido. Pero basta.

Voy a pensar nuevamente en lo que miro. Escribo cualquier otra cosa mientras dejo de pensar en respirar. ¿Qué veo? Ya no más puntos fijos. Ya no me molesta tanto pensar en pestañear. Ahora pienso cuándo inhalo y cuándo exhalo y cuándo no hago ninguna de las dos. Miro a los costados. Miro nuevamente al punto fijo, pero sigo la mirada. Me pregunto qué veo, y en todos lados donde miro veo lo mismo: Mi nariz.

Mi nariz forma parte de todas las escenas de mi vida. Está ahí, en un costadito de todas las imágenes que veo. Simplemente está ahí. Y ahora, tiene toda mi atención. No puedo sacarla de cuadro. Ya el mundo exterior está en un segundo plano. Primero mi nariz, después todo lo demás. La veo como un televisor viejo, un poco borroso, fuera de foco. Y no puedo dejar de mirarla, pero me cansa los ojos hacerlo. Los ojos o la mente de pensar en no mirarla.

Y ya no sé a qué prestarle atención. Me encuentro en silencio escuchando mi respirar, mientras mis parpadeos interrumpen la visión de mi nariz. Ya se me cansaron los ojos de ver mi nariz. Ya me duele la cabeza de tratar de esquivarla. Y por más que cierre los ojos, oigo mi respirar. Y quiero gritar. Y grito. Y grito más fuerte, hasta cansarme. Pero vuelvo a gritar, hasta secarme la garganta. Agitado empiezo a mover la lengua, y ya me estremezco de tan sólo imaginar la saliva.

Empiezo a succionar toda la saliva que sale debajo de la lengua, la acumulo en mis cachetes para tragarla de a montones, que refresque mi garganta. Y la saliva se sigue produciendo desde las papilas,  sigue produciendo, y sigue produciendo. Y yo trago, de a pequeños tragos, pero continuos. A veces, dejo acumular saliva y trago todo de una.  Y ya pienso cuándo debo tragar. Y cuánto debo tragar. La saliva va apareciendo, nace nomás, sin que se lo pida, y debo tragar. O babearme. Y trago, y sigo tragando. Pasa por la garganta una y otra vez, hasta llegar a la panza. Esa panza que al recibir ese líquido insulso, sin nutrientes, habla, se queja, suena. Se manifiesta.

Y por fin encontré algo que saque de mi mente todos esos pensamientos. Ya tengo hambre y no puedo pensar en otra cosa.

martes, 26 de julio de 2011

Publicación # 2

Señoras y señores, señoritas y señoritos,

hoy se publicó el segundo cuento en el periódico on line El Desconocido

Esta vez, Postal de bar.
Imagen: Martín Fontanetto

Entren y vean, no sean caretas. Acá esta la página principal.
Para mis cuentos hay que entrar donde dice Bombini

Saludos!


www.wix.com/periocidio/eldesco​ncido








viernes, 22 de julio de 2011

Puerto Candelaria

Y bueno, nos vamos al fin de semana con un poco de música.

Esto es Puerto Candelaria, de Medellín. Los videos son graciosos.

Saludos!

sábado, 16 de julio de 2011

Cumple blog

Hoy festejemos por las 3000 visitas al blog, desde su creación en el mes de noviembre.

3000 visitas y sólo 8 seguidores, a ver si me empiezan a querer un poquito más y se suman.

Saludos!

viernes, 15 de julio de 2011

Jaime de las Mercédes Cárdenas

Hoy me senté un buen rato a ver Capusotto, como tantos días.

Les comparto un videito nomás.

Saludos!

martes, 12 de julio de 2011

PERIODICIDIO ON LINE

Hoy se publicó la primera edición de mis cuentos en el periódico on line el desconocido.

Para este primer mes, subí "El Pintor".

Entren y vean en http://www.wix.com/periocidio/eldesconocido#!__bombini

Pero entren mejor desde la home, que tiene otros redactores para explorar:

http://www.wix.com/periocidio/eldesconocido

En este periódico voy a estar subiendo un cuento por mes.

Les aviso para la segunda edición, que estoy preparando un inédito.


Saludos!